Madoka Furuhashi experimenta con la suspensión temporal de trabajo, se encuentran en un espectro de demostraciones esculturales, performáticas y simbólicas, que intervienen en cadenas de trabajo y ciclos industriales existentes. Influenciado por métodos de estudios arqueológicos y antropológicos, su práctica pone a prueba el resultado físico de suspensión parcial del trabajo como una fuente material de conocimiento. A través de esto, Furuhashi explora los conceptos de labor y cuerpo, y cómo estas entidades se materializan en el sistema de producción contemporáneo.

El nadir fue desarrollada durante la investigación que el artista realizó en el valle central de Oaxaca. La instalación incluye un grupo de fragmentos de figuras de barro de San Agustín Yatareni, donde fueron creadas siguiendo los procesos de extracción del barro y de la elaboración de ladrillos. La selección de fragmentos fue el resultado accidental de moldear una mezcla del barro con el sudor dejado en la ropa de trabajo de los artesanos durante sus descansos. A través de su ausencia, el cuerpo se esculpe dentro de los confines de estas prendas. Esta materialización le da a la labor un estado físico para la interpretación. Los moldes permitieron al artista indexar actividades, que normalmente son anónimas, de producción industrial en la formación natural de minerales sedimentarios.

Hou I-Ting explora las condiciones del trabajo femenino bajo sistemas sociales y económicos. A través de su práctica, expande el campo de discusión sobre el cuerpo para abordar su agencia en la esfera social, y se introduce en narrativas históricas. El trabajo de Hou se enfoca en transformar procesos laborales en un performance de acción cultural para descubrir su alto nivel de intensidad, o revelar el movimiento corporal regulado que presentan trabajadores hábiles, como el de los bordadores.

Ensamblaje sin defectos investiga los patrones de la labor industrial por medio de la observación de las líneas de ensamblaje de fábricas como una forma de trabajo colectivo, y a través de la realización de modelos ficticios de empleos atípicos que hacen referencia a las condiciones paralelas de la producción de arte. El enfoque en la historia laboral femenina ha sido un discurso crucial del artista, un contexto para retratar una imagen del trabajo que nunca se desvanece en una sociedad constantemente cambiante. Para Ensamblaje sin defectos, la artista colabora con múltiples trabajadores para producir su obra, tanto in situ como externamente. A través de esto, cuestiona cuánto revela el cuerpo bajo la influencia de la economía política del sistema artístico.

Huang Po-Chih lidia con las circunstancias e historia familiares que lo han llevado a temáticas como la agricultura, la mano de obra, la producción y el consumo. A través de trabajos e instalaciones basados en texto, reorganiza los contextos históricos y culturales fragmentados de su experiencia personal. Diariamente bienes de consumo o eventos aparecen como “falsificaciones”, con el objetivo de explorar cómo el “arte (productos o eventos)” puede iniciar nuevos significados y definiciones dentro de un entramado social.

Five Hundred Lemon Trees comenzó con el acto de plantar, con lo cual el artista creó un espacio para la participación colectiva y la realización personal. Continuó con una “campaña de suscripción”, permitiendo que los donantes se volvieran “colaboradores”. Después de dos años, cada donante recibió una botella de una bebida de limón preparada por el artista. Conforme se ha ido desarrollando, el proyecto ha incorporado donaciones, producciones, y el consumo en la narrativa contextual, fusionando en una sola entidad al creador, al productor (campesino-destilador), a la obra de arte, y al espectador.  Más allá de reflejar la realidad social, ha producido una realidad alternativa: una donde la producción cultural y el valor son creados por la clase trabajadora.

Valentina Jager desarrolla su práctica artística en los límites entre la escritura, la escultura y el performance, tocando puntos que se repiten y crean patrones en distintas piezas como lo efímero, la percepción del tiempo y el espacio, y procurando una economía de materiales y el uso de la imaginación. La investigación que hace acerca, con y alrededor del lenguaje usa en ocasiones la experiencia propia y en otras apropia la palabra ajena y la usa como material y recurso de trabajo.

Todos pagan se basa en la idea que todas las lenguas tienen un sistema de valores particular. Uno inherente a sí mismo, para el que cada palabra tiene una connotación lingüística específica dentro de la propia estructura del idioma; y otro sujeto a deseos externos: las consideraciones políticas y económicas del habla y el valor capital lingüístico que favorece a ciertas lenguas dominantes y mientras que desalienta a otras.

Al traducir, hay un conjunto de reglas para el intercambio. La traducción es una negociación, primero en cuanto a la decisión de aquello que vale la pena ser traducido a múltiples idiomas y, segundo, en el mismo acto de incorporar o encarnar en otras palabras un concepto dentro de un orden de pensamiento muy diferente.

MOTOS NINJA construye desde el afuera y el adentro con el humor como estrategia de crítica. La transformación del paisaje a partir del objeto y la incidencia del cuerpo en éste cuerpo como objeto, la presentación y la representación, el absurdo. Un intento de evidenciar los mecanismos con los que nos comunicamos en el circuito del arte contemporáneo, de mofarse de las lecturas, modificarlas desde el juego, deshacernos de su valor especulativo, desnudar las ideas y transformarlas para generar una lecturas más abiertas, pero a la vez alerta de nuestro contexto. Abordar la ironía como dispositivo generador de pensamiento crítico de la escena y de la vida.

Nicolas Poggi es investigador y creador. Dialoga con diversas prácticas para fusionarlas en hechos escénicos, abordarlas desde el humor y desde la crítica para transformar espacios escénicos y crear un lenguaje propio. Sus trabajos se presentan en Argentina, México y Francia. La práctica relacional es un trabajo de investigación que desarrolla con diversos artistas.

Ricardo R. Rojas Investigador de movimiento y performer.
El trabajo sobre el cuerpo virtuoso. El darle virtud a un cuerpo, el cuerpo en virtud de algo, de una idea, de un sistema. El cuerpo en virtud de la memoria, la memoria como detonador de movimiento. Poder desarrollar este sentido desde la práctica interdisciplinar.

Ana G. Zambrano es coreógrafa, intérprete y docente. Trabaja de forma interdisciplinar a través de una mirada implicada en lo corporal y lo coreográfico. Su investigación se centra en la discusión sobre la idea del *cuerpo escénico ideal, sus límites y posibilidades; la relación específica entre los cuerpos y la relación cuerpo/objeto. Desarrolla de manera independiente su trabajo como coreógrafa ante la necesidad de encontrar un lenguaje propio entre la coreografía, la danza, el performance y el teatro.

Lo que no se ve propone un modo escénico que muestra una concepción abstracta del movimiento, una secuencia de imágenes en donde los objetos y las personas se delinean ellxs mismos y el resultado es verdad y exactitud, un retorno hacia el entorno conocido. MOTOS NINJA construye un dialogo coreográfico en conversación con la expectativa, con eso que puede llegar a ser y nunca sucede, con el absurdo, con hacer posible- visible, lo imposible- invisible.

Lo que no se ve expone el error y la prueba, se define mientras se hace, una escena que se compone y descompone cuantas veces sea necesario. Es una experiencia que entra en la esfera de las afecciones en donde de pronto nuestra propia presencia es diluida, no así nuestra forma de ejecución.

Chantal Peñalosa se basa su práctica artística en investigaciones derivadas de pequeños gestos e intervenciones en la vida cotidiana, destinados a exponer nociones sobre el trabajo, la espera y el retraso. La repetición es un elemento crucial en su proceso, funcionando como una alusión a los absurdos, agotadores y alienantes efectos del trabajo. Para Peñalosa las acciones repetidas evocan estados latentes en los que el diálogo se presenta unilateral y suspendido en el tiempo.

Haciendo tiempo es una exploración sobre una manera de producir tiempo. Como sabemos desde Plinio el viejo, el arte se ha ocupado, en cierta medida, de que las cosas parezcan lo que no son.
Este proyecto se centra en registrar la manera en la que los objetos transitan de un estado a otro, se vuelven otros sin dejar de ser lo que son, adquieren otro valor y envejecen ante nuestros ojos por medio de una serie de rudimentos técnicos.

Yu Cheng-Ta trabaja sobre todo en video e imágenes en movimiento con performances que generalmente adaptan un acercamiento lúdico al lenguaje en sus obras. Su práctica maneja los huecos intersticiales y malentendidos humorísticos que surgen cuando distintos lenguajes y culturas colisionan. Al enfocarse en el lenguaje verbal y corporal de los performers y los entrevistados, Yu investiga las diferencias entre cultura, lenguaje e identidad.

Tell Me What You Want es sobre los intercambios de miradas, deseos, amistades, y anhelos, entre un viajero y una cultura exótica. En este proyecto, el artista presenta cuatro falsos documentales: “Malate”, “David”, “Joara”, y “The Shop”, que se encuentran al mismo tiempo entrelazados y autónomos. Cada película simboliza productos derivados de distintas personas, culturas y puntos de vista. El título “Tell Me What You Want” es un saludo local que hace referencia a la estructura transaccional de la vida callejera. El artista incorpora dichas negociaciones en la producción de la película, de manera que las distintas relaciones y procesos se enredan en la realidad, en las redes sociales, y en las diversas aspiraciones propias de Manila.